13.10.2008

Obsession

El olor a madera recién cortada despertó en mí el recuerdo de la infancia que dormitaba desde aquél entonces en mi interior. Tan sólo tengo 20 (y digo “tan sólo” porque me parece que casi un cuarto de siglo es una medida minúscula comparada con la historia del infinito universo… O quizás tan sólo lo remarque porque me parezca demasiado sólo para mí.) años y siento que podría verter, cuál líquido impuro, mi vida por el retrete.
Lo puedo sentir. De nuevo ésa sensación que recorre cada célula de mi cuerpo y la apalea hasta dejarla medio muerta, ésa sensación que me marchita el cerebro y lo convierte en inservible, que consigue que mi cuerpo no pueda más que arrastrarse, ya puedo sentir cómo se arrastran mis párpados, ásperos sobre mis globos oculares. Sueño.
No alcanzo a rememorar cuándo empezó a ocurrir; noche tras noche me revuelvo en mi lecho, aprendiéndome cada centímetro de mi colchón, cada arruga de mis sábanas. Alcanzar a ver el día se convirtió en una maldición desde que ello inunda mis noches.
Noche tras noche...
¿Que quién soy? Ya ni eso puedo asegurar. Sólo recuerdo a partir de aquel día que desperté, sabiendo que apenas había podido conciliar el sueño, y sin embargo, teniendo la sensación de haber tenido la pesadilla más atroz que jamás hubiera podido imaginar.

 

Sin2.JPG
No te alejes, no dejes nunca de amarrarme al suelo,
no dejes que esa cuerda que me une a ambas se deshilache con facilidad.



Current Track : None

05:18 Anotado en Bittersweet~ | Permalink | Comentarios (0) | Email esto | Tags: obsession